El 28 de marzo de 1946 nacía a la vida pública nuestra querida unión de obreros y empleados de la industria maderera de la zona de rosario, que originariamente se denominó “unión obrera maderera y anexos”. Al hechar una mirada hacia atrás en el tiempo descubrimos que ya ha transcurrido más de medio siglo, y para ser más precisos “60 años de vida”, que no son muchos, pero, que tampoco son pocos. Mucha agua ha pasado debajo los puentes, al igual que los momentos vividos por la unión, como así también por su columna vertebral los compañeros trabajadores que la conformamos. Los tiempos difíciles, que ha debido sortear la unión no han sido pocos, ni simples, pero el temple solidario de los trabajadores madereros ha primado siempre sobre las distintas vicisitudes.

Desde su nacimiento la “unión obrera”, allá por los tiempos de los compañeros alfredo noresse, juan s. Escalante, y el aún hoy vigente secretario general de la “unión de sindicatos madereros de la república argentina” antonio natalio basso, un rosarino de marca, pero por sobre todas las cosas”un maderero”. Se fijó como norte no sólo la lucha por los intereses económicos de los compañeros afiliados, sino que además se colocó en un pie de igualdad las necesidades e intereses sociales de la familia del trabajador maderero, generando así de esta manera un entramado social que hace invulnerable a la organización de los madereros, por su característica solidaria.- En el transcurso de los años otros compañeros han tomado la posta de los mencionados como por ejemplo antonio andrade, eduardo r. Poretti, rené gros, hoy ausentes, al igual que otros tantos compañeros que por anónimos no han sido menos importantes a nuestra organización maderera, y que hoy merecen respeto y recuerdo. A propósito de las cualidades y calidades de los trabajadores madereros y su organización, decía el compañero andrés maría franco a la sasón secretario general de la usimra en el periódico “el trabajador maderero” del mes de marzo de 1988 en su edición nº 6 …. “todos estamos en el mismo barco y es importante que haya capitán, que haya timonel, que hayan marineros y que todos se sientan partes del todo.- Los madereros, nunca tomamos los actos de violencia o las actitudes de confrontación permanente para acorralar a los empresarios de la industria. Por el contrario. La persuasión fue siempre el método mediante el cuál hicimos escuchar nuestros reclamos, y la paciencia frente a la injusticia de no ser escuchados. Que muchas veces acompañó largos tramos de nuestra historia como organización… Sin dudas hacemos propias las palabras del compañero franco, puesto que describen con un dejo de actualidad permanente, las característica esenciales del trabajador maderero y de su organización social “el sindicato”, como lo describiera con su habitual sabiduría el general perón en su brillante discurso del 15 de enero de 1951 en el salón de actos de la “cgt” en oportunidad de dejar inauguradas 40 escuelas de capacitación sindical en el ámbito de la república. El general, a propósito del sindicato dijo: “es una asociación de derecho natural casi como la familia”. “también trae una afinidad y una armonía de derecho natural, porque si bien sus integrantes no son de la misma sangre, conviven una misma actividad en un mismo lugar.

De manera que si no es tanto como la familia, por lo menos no hay ninguna asociación de derecho más natural que el que surge de un “sindicato, donde los hombres se asocian porque trabajan juntos, porque se sacrifican juntos, porque juntos tienen las mismas alegrías, los mismos pesares, los mismos éxitos y los mismos fracasos.- Con estas palabras queremos rendir justo homenaje a todos aquellos trabajadores madereros que han contribuido y a los que hoy contribuyen, para que podamos decir que la unión obrera maderera que nació allá por el mes de marzo de 1946 y que por estos días cumple sus primeros jóvenes “60 años” de vida, se halla en plenas condiciones de encarar el futuro con los mejores auspicios, gracias a la permanente incorporación de nuevas generaciones de trabajadores madereros que no se permiten el lujo de olvidar las lecciones de la historia, pilar y sostén de nuestras organizaciones obreras, pero que además están dispuestas a aportar esa sangre nueva, soplo vital que toda sociedad humana, necesita para desarrollarse y que nuestra organización no puede sustraerse de tan importante aporte para su subsistencia y perduración en el tiempo, Con el cumplimiento de estas tres condiciones básicas y elementales para cualquier sociedad obrera, damos por asegurado que la u.o.e.i.ma se encamina a cumplir muchos 60 años más al servicio del trabajador maderero, de su familia y de la sociedad toda, como ha sido siempre hasta el momento en estos primeros jóvenes 60 años de vida institucional.- al menos mientras haya trabajadores de la industria maderera, que estén dispuestos a sostener una organización que preserve las tres características esenciales de una unión obrera que de tal se precie y que a saber son humildad, solidaridad y compañerismo.-